Decálogo del escritor
Primero
Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.
Segundo
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen
tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda
serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.
Tercero
En ninguna circunstancia olvides el célebre díctum: “En literatura no hay
nada escrito”.
Cuarto
Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con
una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con
cincuenta palabras.