miércoles, 15 de mayo de 2013
miércoles, 8 de mayo de 2013
Sobre las Obras inconclusas
12:47 a. m.
cómo escribir un libro, consejos para escritores, Estructurar una Novela, libros inconclusos, Sobre las Obras inconclusas, trucos para escritores
No comments
Sobre las obras inconclusas.
Por caprichos del destino,
Charles Dickens murió justo en el medio de una novela de
misterio.
Recientemente la BBC intentó resolver "El misterio de Edwin
Drood". La escritora Gwyneth Hughes no sólo adaptó la novela sin terminar
de Dickens para la televisión, sino que también le inventó un final.
"Leí el libro y me pareció brillante", dice Hughes. "Pero
cuando estás viendo un drama, lo único que importa es cómo va a terminar. Para
usar la frase de Alfred Hitchcock, 'es lo que te mantiene pegado a la
silla'".
Hughes se inspiró en Katie, la hija de Dickens. Ella decía que había que
recordar de su padre lo que él hacía mejor: escudriñar el corazón humano.
"Esto me animó a ir hacia donde me llevaron los personajes y espero que
la gente a la que le fascina el libro -aunque no le guste lo que haya hecho con
la novela- siga adorando a los personajes de Dickens".
Pastiche
La lista de grandes autores que dejaron sus obras a medio terminar, a causa
de una enfermedad o la muerte, es larga. Jane Austen, las hermanas Bronte,
Albert Camus, Frank Kafka son sólo algunos de ellos. Y alrededor de estas
figuras fue creciendo una industria de los llamados "continuadores",
que buscan terminar con sus propias palabras lo que otros empezaron.
¿Pero por qué un escritor que se precie elegiría finalizar el trabajo de
otro autor en vez de crear su propia obra? Es muy posible que el resultado de
una obra iniciada por uno y finalizada por otro sea un pastiche.
Es un territorio peligroso, señala el profesor John Mullan, quien
actualmente está escribiendo un libro sobre Jane Austen. "Lo que esperamos
cuando leemos una obra de Austen, Dickens o Laurence Sterne, es una voz en
particular, y eso es extremadamente difícil de recrear".
sábado, 9 de febrero de 2013
Nueva tesis sobre el cuento. Ricardo Piglia
6:00 a. m.
¿cómo escribir un libro?, cómo escribir una buena novela o cuento?, el arte de escribir, Nueva tesis sobre el cuento. Ricardo Piglia, tips y consejos para escritores
No comments
Nueva tesis sobre el cuento, por
Ricardo Piglia
Nueva tesis sobre el cuento
Por Ricardo Piglia
Estas tesis son en realidad un pequeño catálogo de ficciones sobre el final, sobre la conclusión y el cierre de un cuento, y han estado desde el principio inspiradas en Borges y en su particular manera de cerrar sus historias: siempre con ambigüedad, pero a la vez siempre con un eficaz efecto de clausura y de inevitable sorpresa.
Por Ricardo Piglia
Estas tesis son en realidad un pequeño catálogo de ficciones sobre el final, sobre la conclusión y el cierre de un cuento, y han estado desde el principio inspiradas en Borges y en su particular manera de cerrar sus historias: siempre con ambigüedad, pero a la vez siempre con un eficaz efecto de clausura y de inevitable sorpresa.
Borges, sabemos, dijo varias veces que varios de sus cuentos habían sido su
primer cuento y esto quiere decir, quizá, que los comienzos son siempre
difíciles, inciertos, que tuvo varias partidas falsas como en las cuadreras,
como en la conocida diatriba de José Hernández contra su amigo Estanislao del
Campo ("parece que sin largar se cansaran en partidas"), mientras que
el fin es siempre involuntario o parece involuntario pero está premeditado y es
fatal.
Hay un juego entre la vacilación del comienzo y la certeza del fin, que ha sido muy bien definido por Kafka en una nota de su diario. Escribe Kafka el 19 de diciembre de 1914: "En el primer momento el comienzo de todo cuento es ridículo. Parece imposible que ese nuevo, e inútilmente sensible cuerpo, como mutilado y sin forma, pueda mantenerse vivo. Cada vez que comienza, uno olvida que el cuento, si su existencia está justificada, lleva en sí ya su forma perfecta y que sólo hay que esperar a que se vislumbre alguna vez en ese comienzo indeciso, su invisible pero tal vez inevitable final".
Hay un juego entre la vacilación del comienzo y la certeza del fin, que ha sido muy bien definido por Kafka en una nota de su diario. Escribe Kafka el 19 de diciembre de 1914: "En el primer momento el comienzo de todo cuento es ridículo. Parece imposible que ese nuevo, e inútilmente sensible cuerpo, como mutilado y sin forma, pueda mantenerse vivo. Cada vez que comienza, uno olvida que el cuento, si su existencia está justificada, lleva en sí ya su forma perfecta y que sólo hay que esperar a que se vislumbre alguna vez en ese comienzo indeciso, su invisible pero tal vez inevitable final".
miércoles, 6 de febrero de 2013
El Sentimiento de lo Fantástico. Julio Cortázar
6:00 a. m.
cómo escribir una buena novela o cuento?, como ser escritor de éxito, El Sentimiento de lo Fantástico. Julio Cortázar, tips para escribir un libro, tips y consejos para escritores
No comments
El Sentimiento de lo Fantástico. Julio Cortázar
El sentimiento de lo fantástico,
por Julio Cortázar
El sentimiento de lo fantástico
*Conferencia dictada en la U.C.A.B por Julio Cortázar
Yo he sido siempre y primordialmente considerado como un prosista. La poesía es un poco mi juego secreto, la guardo casi enteramente para mí y me conmueve que esta noche dos personas diferentes hayan aludido a lo que yo he podido hacer en el campo de la poesía. (...) he pensado que me gustaría hablarles concretamente de literatura, de una forma de literatura: el cuento fantástico.
*Conferencia dictada en la U.C.A.B por Julio Cortázar
Yo he sido siempre y primordialmente considerado como un prosista. La poesía es un poco mi juego secreto, la guardo casi enteramente para mí y me conmueve que esta noche dos personas diferentes hayan aludido a lo que yo he podido hacer en el campo de la poesía. (...) he pensado que me gustaría hablarles concretamente de literatura, de una forma de literatura: el cuento fantástico.
Yo he escrito una cantidad probablemente excesiva de cuentos, de los cuales la inmensa mayoría son cuentos de tipo fantástico. El problema, como siempre, está en saber qué es lo fantástico. Es inútil ir al diccionario, yo no me molestaría en hacerlo, habrá una definición, que será aparentemente impecable, pero una vez que la hayamos leído los elementos imponderables de lo fantástico, tanto en la literatura como en la realidad, se escaparán de esa definición.
Ya no sé quién dijo, una vez, hablando de la posible definición de la poesía, que la poesía es eso que se queda afuera, cuando hemos terminado de definir la poesía. Creo que esa misma definición podría aplicarse a lo fantástico, de modo que, en vez de buscar una definición preceptiva de lo que es lo fantástico, en la literatura o fuera de ella, yo pienso que es mejor que cada uno de ustedes, como lo hago yo mismo, consulte su propio mundo interior, sus propias vivencias, y se plantee personalmente el problema de esas situaciones, de esas irrupciones, de esas llamadas coincidencias en que de golpe nuestra inteligencia y nuestra sensibilidad tienen la impresión de que las leyes, a que obedecemos habitualmente, no se cumplen del todo o se están cumpliendo de una manera parcial, o están dando su lugar a una excepción.
lunes, 4 de febrero de 2013
El Primer Cuento Mágico Realista. "El Hombre Muerto".Horacio Quiroga
6:00 a. m.
el hombre muerto de Quiroga, El Primer cuento mágico realista de Horacio Quiroga, tips y consejos para escritores, trucos para escritores
2 comments
Seymour Menton desglosa con un interesante análisis las connotaciones históricas y literarias de este conocido cuento del escritor Horacio Quiroga.
El primer cuento mágicorrealista:
“El hombre muerto” (1920) de Horacio Quiroga
Seymour Menton
“El hombre muerto” (1920) de Horacio Quiroga
Seymour Menton
|
Aunque Horacio Quiroga se conoce como criollista
por antonomasia, también merece el honor de haber escrito tal vez el primer
cuento mágicorrealista, no sólo de la América Latina sino del mundo entero.
Publicado por primera vez el 27 de junio de 1920 en el diario porteño La
Nación, “El hombre muerto” comparte varios rasgos con la pintura
mágicorrealista europea y norteamericana que irrumpe hacia 1918 como reacción
contra el expresionismo. Por ejemplo, veamos el cuadro pintado en 1928 por el
alemán Franz Radziwill, Accidente fatal de Karl Buchstätter.
Aunque se
trata de la muerte de un famoso piloto alemán, cuyo avión ya empezó a caer,
el cuadro no tiene nada de dramatismo. El avión más bien parece suspendido en
el centro del cielo en la parte superior del lienzo sin llamas ni humo. No se
turba en absoluto la tranquilidad del paisaje rural pintado con una gran
precisión en la parte inferior. Los paralelismos entre la pintura y la
literatura respecto a este tema se refuerzan en el poema “Paisaje con la
caída de Ícaro” (1954) del autor norteamericano William Carlos Williams, que
describe sin emoción el cuadro pintado en 1555 por Breughel.
Sin embargo, se puede demostrar el realismo
mágico de “El hombre muerto” aun más fácilmente contrastándolo con “A la
deriva” (1912), cuento típicamente criollista del mismo Quiroga. Mientras el protagonista de “A la deriva” es un peón mestizo nombrado
Paulino que muere como consecuencia de haber sido mordido por una víbora, el
protagonista anónimo de “El hombre muerto” es un colono, probablemente
extranjero, dueño de su propia tierra, que muere como consecuencia de un
accidente sumamente inesperado. Después de luchar y triunfar durante unos
diez años contra las fuerzas de la naturaleza, el hombre, al cruzar una cerca
de alambre de púa de su propio bananal, se resbala y se le clava en el
vientre su propio machete. Lo que crea, más que nada, el ambiente
mágicorrealista es la falta de emoción, la falta de dramatismo con que se
narra el accidente. El hombre herido no siente ningún dolor, no grita y no
aparece ni una gota de sangre.
|
martes, 29 de enero de 2013
El Dato Escondido. Mario Vargas Llosa
1:27 a. m.
cómo escribir un libro, El dato escondido Vargas Llosa, ensayo de vargas Llosa, tips y consejos para escritores
No comments
Excelente ensayo del maestro de la literatura latinoamericana Vargas Llosa, quien analiza como Hemingway dio con un recurso, lo sistematizó, para decirlo mejor, muy útil y divertido para poner en práctica a la hora de escribir. Espero les guste.
El dato
escondido
Mario Vargas Llosa
|
En alguna parte, Ernest Hemingway cuenta que, en sus
comienzos literarios, se le ocurrió de pronto, en una historia que estaba
escribiendo, suprimir el hecho principal: que su protagonista se ahorcaba. Y
dice que, de este modo, descubrió un recurso narrativo que utilizaría con
frecuencia en sus futuros cuentos y novelas. En efecto, no sería exagerado
decir que las mejores historias de Hemingway están llenas de silencios
significativos, datos escamoteados por un astuto narrador que se las arregla
para que las informaciones que calla sean sin embargo locuaces y azucen la
imaginación del lector, de modo que éste tenga que llenar aquellos blancos de
la historia con hipótesis y conjeturas de su propia cosecha. Llamemos a este
procedimiento ‘el dato escondido’ y digamos rápidamente que, aunque Hemingway
le dio un uso personal y múltiple (algunas veces, magistral), estuvo lejos de
inventarlo, pues es una técnica vieja como la novela y que aparece en todas
las historias clásicas.
Pero, es verdad que pocos autores modernos se
sirvieron de él con la audacia con que lo hizo el autor de El viejo y el
mar. ¿Recuerda usted ese cuento magistral, acaso el más célebre de
Hemingway, llamado "Los asesinos"? Lo más importante de la historia es un gran
signo de interrogación: ¿por qué quieren matar al sueco Ele Andreson ese par
de forajidos que entran con fusiles de cañones recortados al pequeño restaurante
Henry’s de esa localidad innominada? ¿Y por qué ese misterioso Ole Andreson,
cuando el joven Nick Adams le previene que hay un par de asesinos buscándolo
para acabar con él, rehúsa huir o dar parte a la policía y se resigna con
fatalismo a su suerte? Nunca lo sabremos. Si queremos una respuesta para
estas dos preguntas cruciales de la historia, tenemos que inventárnosla
nosotros, los lectores, a partir de los escasos datos que el narrador
omnisciente e impersonal nos proporciona: que, antes de avecindarse en el
lugar, el sueco Ole Andreson parece haber sido boxeador, en Chicago, donde
algo hizo (algo errado, dice él) que selló su suerte.
El ‘dato escondido’ o narrar por omisión no puede
ser gratuito y arbitrario. Es preciso que el silencio del narrador sea
significativo, que ejerza una influencia inequívoca sobre la parte explícita
de la historia, que esa ausencia se haga sentir y active la curiosidad, la
expectativa y la fantasía del lector.
|
viernes, 25 de enero de 2013
Escribir un cuento. Raymond Carver
6:00 a. m.
como ser escritor de éxito, Escribir un cuento. Raymond Carver, tips y consejos para escritores, trucos para escritores
No comments
Escribir un cuento.
Raymond Carver
Allá por la mitad de los sesenta empecé a notar los muchos problemas de
concentración que me asaltaban ante las obras narrativas voluminosas. Durante
un tiempo experimenté idéntica dificultad para leer tales obras como para
escribirlas. Mi atención se despistaba; y decidí que no me hallaba en
disposición de acometer la redacción de una novela. De todas formas, se trata
de una historia angustiosa y hablar de ello puede resultar muy tedioso.
Aunque no sea menos cierto que tuvo mucho que ver, todo esto, con mi
dedicación a la poesía y a la narración corta. Verlo y soltarlo, sin pena
alguna. Avanzar. Por ello perdí toda ambición, toda gran ambición, cuando
andaba por los veintitantos años. Y creo que fue buena cosa que así me
ocurriera. La ambición y la buena suerte son algo magnífico para un escritor
que desea hacerse como tal. Porque una ambición desmedida, acompañada del
infortunio, puede matarlo. Hay que tener talento.
Son muchos los escritores que poseen un buen montón de talento; no
conozco a escritor alguno que no lo tenga. Pero la única manera posible de
contemplar las cosas, la única contemplación exacta, la única forma de
expresar aquello que se ha visto, requiere algo más. El mundo según Garp
es, por supuesto, el resultado de una visión maravillosa en consonancia con
John Irving. También hay un mundo en consonancia con Flannery O’Connor, y
otro con William Faulkner, y otro con Ernest Hemingway. Hay mundos en consonancia con Cheever, Updike,
Singer, Stanley Elkin, Ann Beattie, Cynthia Ozick, Donald Barthelme, Mary
Robinson, William Kitredge, Barry Hannah, Ursula K. LeGuin... Cualquier gran escritor, o simplemente buen escritor, elabora un mundo en
consonancia con su propia especificidad.
Tal cosa es consustancial al estilo propio, aunque no se trate, únicamente,
del estilo.
|
lunes, 21 de enero de 2013
Las diez reglas de oro del escritor Michael Moorcock
6:00 a. m.
como ser escritor de éxito, consejos para escritores, Decálogo del escritor, Las diez reglas de oro del escritor Michael Moorcock, tips y consejos para escritores
2 comments
Las diez reglas de oro del escritor Michael Moorcock
1. Mi primera regla fue dada por TH White, autor de The Sword in the Stone and other Arthurian fantasies y fue: lee. Lee todo lo que caiga en tus manos. A las personas que quieren escribir fantasía, ciencia ficción o romance siempre les aconsejo dejar de leer todo en esos géneros y empezar a leer cualquier otra cosa.
2. Encuentra a un autor que admires (el mío fue Conrad) y copia sus argumentos y personajes para contar tu propia historia, de la misma manera que los pintores aprenden a pintar copiando a los grandes maestros.
3. Presenta a tus personajes y temas principales en el primer tercio de tu novela.
1. Mi primera regla fue dada por TH White, autor de The Sword in the Stone and other Arthurian fantasies y fue: lee. Lee todo lo que caiga en tus manos. A las personas que quieren escribir fantasía, ciencia ficción o romance siempre les aconsejo dejar de leer todo en esos géneros y empezar a leer cualquier otra cosa.
2. Encuentra a un autor que admires (el mío fue Conrad) y copia sus argumentos y personajes para contar tu propia historia, de la misma manera que los pintores aprenden a pintar copiando a los grandes maestros.
3. Presenta a tus personajes y temas principales en el primer tercio de tu novela.
viernes, 18 de enero de 2013
Advertencias de un escritor. Gabriel García Márquez
6:00 a. m.
Advertencias de un escritor. Gabriel García Márquez, cómo escribir un libro, cómo escribir una buena novela o cuento, como ser escritor de éxito, trucos de escritor
No comments
Lista de valiosos consejos que nos deja el gran gabo.
3. El autor recuerda más cómo termina un artículo que cómo empieza.
4. Es más fácil atrapar un conejo que un lector.
5. Hay que empezar con la voluntad de que aquello que escribimos va a ser lo mejor que se ha escrito nunca, porque luego siempre queda algo de esa voluntad.
6. Cuando uno se aburre escribiendo el lector se aburre leyendo.
7. No debemos obligar al lector a leer una frase de nuevo.
Advertencias de un escritor
García Márquez, Gabriel
1- Una cosa
es una historia larga, y otra, una historia alargada.
2. El final de un reportaje hay que escribirlo cuando vas por la mitad.
3. El autor recuerda más cómo termina un artículo que cómo empieza.
4. Es más fácil atrapar un conejo que un lector.
5. Hay que empezar con la voluntad de que aquello que escribimos va a ser lo mejor que se ha escrito nunca, porque luego siempre queda algo de esa voluntad.
6. Cuando uno se aburre escribiendo el lector se aburre leyendo.
7. No debemos obligar al lector a leer una frase de nuevo.
Webs y Artículos Interesantes
miércoles, 16 de enero de 2013
Escribir una novela: Mitos y Secretos
6:00 a. m.
cómo escribir un libro, cómo escribir una buena novela o cuento, Escribir una novela: Mitos y Secretos, tips y consejos para escritores
6 comments
Escribir una novela: Mitos y Secretos
Muchas personas sueñan con escribir una novela, pero la mayoría no llega
más lejos del simple deseo. El mero hecho de que usted esté leyendo este
artículo muestra que está dispuesto a hacer su sueño realidad.
Pero, ¿tiene usted lo que se necesita para tener éxito en la escritura de
una novela?
Es decir, los sueños están bien y es bueno tenerlos, pero en algún momento
uno debe afrontar la realidad.
Yo solía soñar con ser el cantante de una banda. El problema es que no
puedo cantar y no tengo oído para la música. Es por ello que no he perdido mi
tiempo y mi esfuerzo intentándolo.
¿Va a perder su tiempo y esfuerzo tratando de convertirse en escritor? Es
importante conocer la respuesta aquí y ahora.
La buena noticia es que escribir una novela y conseguir publicarla es un
logro mucho más asequible de lo que pueda creer.
En realidad, si no quiere leer lo que sigue porque teme lo que pueda
descubrir, sea valiente y sigua leyendo de todos modos. Lo más probable es que
usted no hubiese llegado hasta aquí si no tuviese las credenciales correctas
para escribir y publicar con éxito.
lunes, 14 de enero de 2013
Diez breves puntos sobre el microrrelato
6:00 a. m.
cómo escribir un libro, consejos para escritores, Diez breves puntos sobre el microrrelato, trucos para escritores
No comments
Diez breves puntos sobre el
microrrelato
1 – Los microrrelatos, piezas de algún rompecabezas oculto, se bastan a sí
mismas. Ofician de instrumentos de reflexión que, como en la vieja cancioncita
infantil, abrirán las puertas para ir a jugar. Son herramientas de precisión, o
trampas, para cazar vivo al desconocido ángel o demonio – o mejor demonioángel-
que dormita en algún repliegue de nuestra in/conciencia. La muy literaria.
Son el reconocimiento de ese algo que palpita en un recóndito rincón de la
mente donde se ha ido formando un semillero de textos. O quizá lo que se ha ido
formando es el equivalente a una de esas fosas donde los jardineros echan los
restos de comida para fabricar abono: maloliente pudridero donde relegamos
ciertas puntuales ideas para que fermenten con el tiempo y se conviertan en
fertilizante. De tamaño nutriente nacen a veces, casi por generación
espontánea, estas diminutas perlas que a veces son de espanto. “Un cuentista
eficaz puede escribir relatos literariamente válidos, pero si alguna vez ha
pasado por la experiencia de librarse de un cuento como quien se quita de
encima una alimaña, sabrá de la diferencia que hay entre posesión y cocina
literaria”, escribió Cortázar, gran maestro, en un ensayo seminal titulado “Del
cuento corto y sus alrededores”.
2 – Microrrelato. Es éste un término que prefiero al de microcuento, porque
el cuento –por el cual tengo un respeto casi sagrado– se arma atendiendo leyes
secretas, múltiples y variables pero estrictas, que le confieren una identidad
insustituible. En cambio la palabra relato me parece más laxa y permisiva,
aunque podría tratarse de una connotación personal. Pero de eso está hecho el
lenguaje, de connotaciones e interpretaciones: he aquí su riqueza y también su
posibilidad de traición. Arma blanca, el lenguaje, nunca inocente como bien
señala Juan Goytisolo; razón por la cual quienes escribimos nos complacemos en
sacarle el mayor filo posible.
sábado, 12 de enero de 2013
El adjetivo y sus arrugas. Alejo Carpentier
6:00 a. m.
cómo escribir un libro, cómo escribir una buena novela o cuento, como ser escritor de éxito, El adjetivo y sus arrugas. Alejo Carpentier, el arte de escribir
No comments
El adjetivo y sus arrugas.
Alejo Carpentier
Los adjetivos son las arrugas del estilo. Cuando
se inscriben en la poesía, en la prosa, de modo natural, sin acudir al
llamado de una costumbre, regresan a su universal depósito sin haber dejado
mayores huellas en una página. Pero cuando se les hace volver a menudo,
cuando se les confiere una importancia particular, cuando se les otorga
dignidades y categorías, se hacen arrugas, arrugas que se ahondan cada vez
más, hasta hacerse surcos anunciadores de decrepitud, para el estilo que los
carga. Porque las ideas nunca envejecen, cuando son ideas verdaderas. Tampoco
los sustantivos.
Cuando el Dios del Génesis luego de poner luminarias en la
haz del abismo, procede a la división de las aguas, este acto de dividir las
aguas se hace imagen grandiosa mediante palabras concretas, que conservan
todo su potencial poético desde que fueran pronunciadas por vez primera.
Cuando Jeremías dice que ni puede el etíope mudar de piel, ni perder sus
manchas el leopardo, acuña una de esas expresiones poético-proverbiales
destinadas a viajar a través del tiempo, conservando la elocuencia de una
idea concreta, servida por palabras concretas. Así el refrán, frase que
expone una esencia de sabiduría popular de experiencia colectiva, elimina
casi siempre el adjetivo de sus cláusulas: "Dime con quién
andas...", " Tanto va el cántaro a la fuente...", " El
muerto al hoyo...", etc. Y es que, por instinto, quienes elaboran una
materia verbal destinada a perdurar, desconfían del adjetivo, porque cada
época tiene sus adjetivos perecederos, como tiene sus modas, sus faldas
largas o cortas, sus chistes o leontinas.
|
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













.png)



