sábado, 31 de agosto de 2013

Ocho consejos para escribir literatura de intriga P. D. James

Ocho consejos para escribir literatura de intriga P. D. James



Los 8 consejos para escribir literatura de intriga de P.D. James

     1.- Centra bien tu misterio. Por encima de todo tiene que haber un misterio en el corazón de la novela. Normalmente hay un asesinato, un círculo cerrado de sospechosos con móvil, motivos y oportunidades para el crimen y un detective, ya sea aficionado o profesional, que llega cual deidad vengadora a resolverlo.
James pone el enfásis en la estructura de la novela. Ella siempre sabe el final de la intriga antes de ponerse a escribir. La tensión debe mantenerse siempre con pulso firme y no perderse en aburridos interrogatorios.

      2.- Estudia la realidad. Una vez que hayas planeado tu novela, hay que darle vida. Y en esto reconoce James que está lo más difícil, combinar un rompecabezas creíble con una puesta en escena que cobre vida, un tema subyacente y un estilo literario distinguido.
¿La solución? Ir por la vida con todos los sentidos abiertos a la experiencia, tanto buena como malas Sentir empatía por los demás y creer que, para un buen escritor, nada de lo que ocurre se desperdicia. 

domingo, 25 de agosto de 2013

Clase magistral de Isaac Asimov

Clase magistral de Isaac Asimov

Escribir ciencia ficción
por Isaac Asimov 

Escribir ciencia ficción
por Isaac Asimov 


     A menudo recibo una carta de algún joven afanoso, aspirante a escritor, que me pide algunas "sugerencias" sobre el arte de escribir ciencia ficción. 

viernes, 23 de agosto de 2013

¿Cómo iniciar una historia?Los principios de la historia

Los principios de la historia


     Uno de los puntos importantes en una obra es el comienzo, no importa que ésta sea un relato o una novela larga. ¡Hay que atrapar al lector! Por ello, la historia no debe empezar con una larga y detallada descripción del personaje principal, quién y cómo es, ni siquiera del mundo que le rodea o de lo que hace todos los días. 

La historia comienza cuando algo le sucede al protagonista. Cuando su rutina de todos los días cambia, cuando sus costumbres se rompen, cuando algo, pequeño o grande, sucede, o cuando algo extraordinario se manifiesta. Es decir, con un punto de tensión que altera lo habitual, y esto es uno de los puntos claves de toda buena historia. 


miércoles, 21 de agosto de 2013

Interesantes Epitafios Literarios

 Interesantes Epitafios Literarios

    Porque quienes fueron grandes escritores en vida, más allá de su existencia física podemos ver en sus epitafios su esencia literaria aún presente, les presento algunos de los epitafios literarios más interesantes de escritores conocidos y otros personajes conocidos:


"Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar."
Antonio Machado, 1875-1939


miércoles, 14 de agosto de 2013

Decálogo del Perfecto Cuentista. Horacio Quiroga



Decálogo del perfecto cuentista
 
Horacio Quiroga

I
Cree en un maestro -Poe, Maupassant, Kipling, Chejov- como en Dios mismo.

II
Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.

domingo, 11 de agosto de 2013

El buen lector ¿nace o se hace? Algunos consejos


El buen lector ¿nace o  se hace?

     Mucha gente lo repite constantemente: "todos los padres deberían inculcarle a sus hijos el hábito de la lectura" pero...

¿Hasta donde es cierta/lógica esta afirmación?

viernes, 9 de agosto de 2013

Estructura del Cuento


                                     Estructura del cuento


  El cuento es la composición literaria más antigua de la humanidad, pero también se está convirtiendo en su modalidad de relato breve en una fórmula moderna de expresión dotada de inagotables posibilidades. 

miércoles, 31 de julio de 2013

El autor y sus influencias

El autor y sus influencias



     Tenemos al autor, tenemos el texto que crea y tenemos el lector.

      Este autor tiene una intención consciente a la hora de crear un texto literario, pero ésta no se puede considerar la única fuente de autoridad a la hora de interpretarlo. Su inconsciente es una parte importante que usa para crear (sublimando el impulso sexual, según Freud) y como que no es fácil conocer los impulsos del inconsciente, ni qué lo lleva a crear lo que ha creado, el autor no es el más adecuado para interpretar su obra.

domingo, 21 de julio de 2013

Del Cuento Breve y sus Alrededores

Del Cuento Breve y sus Alrededores


    
Del cuento breve y sus alrededores

Julio Cortázar
 





León L. affirmait qu’il n’y avait qu'une chose de plus épouvantable que l’Epouvante: la journée normale, le quotidien, nous-mêmes sans le cadre forgé par l’Epouvante. —Dieu a créé la mort. Il a créé la vie. Soit, déclamait L.L. Mais ne dites pas que c’est Lui qui a également créé la “journée normale”, la “vie de-tous-les-jours”. Grande est mon impiété, soit. Mais devant cette calomnie, devant ce blasphème, elle recule.
Piotr Rawicz, Le sang du ciel.


miércoles, 17 de julio de 2013

Decálogo para escribir microcuentos

Decálogo para escribir microcuentos




1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas. 


viernes, 7 de junio de 2013

Clase magistral de George Orwell





Clase magistral de George Orwell 






Sobre política y lenguaje y vicios de la escritura
por George Orwell (1946)
(extracto de "La política y el lenguaje inglés")


        Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento. Un mal uso se puede difundir por tradición e imitación aun entre personas que deberían saber y obrar mejor. El lenguaje degradado es, en cierta forma, muy conveniente. Expresiones como "un supuesto no injustificable", "una consideración que siempre debemos tener en mente", dejan mucho que desear, no cumplen un buen propósito, son una tentación continua, una caja de aspirinas siempre al alcance de la mano. Relea este ensayo, y con toda seguridad encontrará que una y otra vez he cometido las mismas faltas contra las que he protestado. En el correo de esta mañana recibí un panfleto sobre las condiciones en Alemania. 
      El autor me decía que se "sintió impelido" a escribirlo. Lo abrí al azar y ésta es la primera frase que leí: " [Los Aliados] no sólo tienen la oportunidad de lograr una transformación radical de la estructura social y política de Alemania de tal manera que eviten una reacción nacionalista en la misma Alemania, sino que al mismo tiempo pueden sentar los fundamentos de una Europa cooperativa y unificada". Cuando se lee que se "sintió impelido" a escribir es de presumir que tiene algo nuevo que decir, pero sus palabras, como corceles de caballería que responden al clarín, se juntan automáticamente en una alineación monótonamente familiar. Esta invasión de la mente por frases hechas ("sentar los fundamentos", "lograr una transformación radical") sólo se puede evitar si se está continuamente en guardia contra ellas, y cada una de esas frases anestesia una parte del cerebro. 



           Dije antes que la decadencia de nuestro lenguaje es remediable. Quienes lo niegan argumentarían, en caso de que pudieran elaborar un argumento, que el lenguaje simplemente refleja las condiciones sociales existentes, y que no podemos influir en su desarrollo directamente, jugando con palabras y construcciones. Así puede suceder con el tono o espíritu general de un lenguaje, pero no es verdad para sus detalles. Las palabras y las expresiones necias suelen desaparecer, no mediante un proceso evolutivo sino a causa de la acción consciente de una minoría. Dos ejemplos recientes: "explorar todas las avenidas" y "no dejar piedra sobre piedra", que fueron liquidadas por las burlas de algunos periodistas. Hay una larga lista de metáforas corruptas que también desaparecerían si un buen número de personas se empeñara en esa tarea; y debería ser posible burlarse de la expresión "no informe" hasta que deje de existir, reducir la cantidad de latín y griego en la frase promedio, excluir las locuciones extranjeras y las palabras científicas erróneas, y, en general, lograr que el tono pretencioso pase de moda. Pero todos éstos son puntos menores. La defensa del lenguaje inglés implica más que esto, y quizás es mejor empezar diciendo lo que no implica. 



          Para empezar, nada tiene que ver con el arcaísmo, con la preservación de palabras y giros obsoletos del lenguaje, ni con la exaltación de un "inglés estándar" del que nunca deberíamos apartarnos. Por el contrario, se trata de desechar toda palabra o modismo que se ha desgastado y perdido su utilidad. Nada tiene que ver con la gramática ni con la sintaxis correctas, que carecen de importancia cuando se expresa claramente el significado, ni con la eliminación de los americanismos, ni con tener lo que se denomina una "buena prosa". Por otra parte, no se trata de fingir una falsa simplicidad ni de escribir en inglés coloquial. Ni siquiera implica preferir en todos los casos la palabra sajona a la latina, aunque sí implica usar el menor número de palabras, y las más breves, que cubra el significado. Lo que se necesita, por encima de todo, es dejar que el significado elija la palabra y no al revés. En prosa, lo peor que se puede hacer con las palabras es rendirse a ellas. 


jueves, 6 de junio de 2013

Decálogo más uno, para escritores principantes. Juan Carlos Onetti

Decálogo más uno, para escritores principantes. Juan Carlos Onetti

 



 
       Juan Carlos Onetti también escribió su decálogo para escritores, faltaría 

más. Pero, al ser un autor tan particular, no pudo evitar la tentación de regalarnos un 

consejo extra. En fin, aquí les dejo once recomendaciones de este excelente cuentista, espero 

les aproveche en sus creaciones:
 

Decálogo más uno, para escritores principiantes

 

I. No busquen ser originales. El ser distinto es inevitable cuando uno no se preocupa de serlo.

 

II. No intenten deslumbrar al burgués. Ya no resulta. Éste sólo se asusta cuando le amenazan el bolsillo.

 

III. No traten de complicar al lector, ni buscar ni reclamar su ayuda.

 

IV. No escriban jamás pensando en la crítica, en los amigos o parientes, en la dulce novia o esposa. Ni siquiera en el lector hipotético.

 

V. No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escriban siempre para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar.



martes, 4 de junio de 2013

Pixar revela los 22 secretos de la buena narrativa

Pixar revela los 22 secretos de la buena narrativa 

 

El estudio de animación más influyente de las últimas dos décadas nos regala algunos consejos a tener en cuenta a la hora de pensar en un guión.



1.- Se admira a un personaje más por intentarlo que por tener éxito.

2.- Debes tener en cuenta lo que te resulta interesante como espectador y no lo que es divertido hacer como autor. Pueden ser dos cosas muy diferentes.

 3.- Saber definir el tema. El tema SÍ es importante, pero  en realidad no quedará claro hasta que llegues al final de la historia. Una vez ahí, define.

4.- Había una vez ____, Todos los días_____Un día____Por eso,_____y por eso_____Hasta que finalmente_____

5.- Simplifica. Focaliza. Relaciona personajes. Salta por encima de los desvíos, sentirás que estás perdiendo material valioso, pero eso te libera.

6.- ¿En qué es bueno tu personaje? ¿Dónde se siente cómodo? Enfrentalo con su polo opuesto, desafíalo ¿cómo se las arregla?


domingo, 2 de junio de 2013

Escribir un Cuento. Raymond Carver

Escribir un Cuento. Raymond Carver

      En una de sus colecciones de cuentos, me topé con este excelente texto con consejos de este conocido escritor, verdadera joya para los que aspiran abrirse camino en el mundo literario.



Raymond Carver

     Allá por la mitad de los sesenta empecé a notar los muchos problemas de concentración que me asaltaban ante las obras narrativas voluminosas. Durante un tiempo experimenté idéntica dificultad para leer tales obras como para escribirlas. Mi atención se despistaba; y decidí que no me hallaba en disposición de acometer la redacción de una novela. De todas formas, se trata de una historia angustiosa y hablar de ello puede resultar muy tedioso. Aunque no sea menos cierto que tuvo mucho que ver, todo esto, con mi dedicación a la poesía y a la narración corta. Verlo y soltarlo, sin pena alguna. Avanzar. Por ello perdí toda ambición, toda gran ambición, cuando andaba por los veintitantos años. Y creo que fue buena cosa que así me ocurriera. La ambición y la buena suerte son algo magnífico para un escritor que desea hacerse como tal. 

      Porque una ambición desmedida, acompañada del infortunio, puede matarlo. Hay que tener talento.
Son muchos los escritores que poseen un buen montón de talento; no conozco a escritor alguno que no lo tenga. Pero la única manera posible de contemplar las cosas, la única contemplación exacta, la única forma de expresar aquello que se ha visto, requiere algo más. El mundo según Garp es, por supuesto, el resultado de una visión maravillosa en consonancia con John Irving. También hay un mundo en consonancia con Flannery O’Connor, y otro con William Faulkner, y otro con Ernest Hemingway. Hay mundos en consonancia con Cheever, Updike, Singer, Stanley Elkin, Ann Beattie, Cynthia Ozick, Donald Barthelme, Mary Robinson, William Kitredge, Barry Hannah, Ursula K. LeGuin... Cualquier gran escritor, o simplemente buen escritor, elabora un mundo en consonancia con su propia especificidad.

jueves, 30 de mayo de 2013

Cuento Versus Novela

 


Cuento versus Novela


 

    Excelente ensayo que nos muestra de manera comparativa las características y diferencias entre ambos géneros:




Cuento versus Novela



Cuento versus novela
por Daniel Herrera Cepero



Un cuento es una imagen que razona.
Gaston Bachelard


Tomando como base el ensayo del escritor argentino Julio Cortázar “Algunos aspectos del cuento” (originalmente publicado en Diez años de la revista “Casa de las Américas”, nº 60, julio 1970, La Habana) y cotejando éste con otros textos de otros autores, vamos a trazar aquí unas líneas generales que nos sirvan de acercamiento reflexivo hacia el debate que nos ocupa: ¿Qué diferencia al cuento de la novela?


      Desde la aparición de las narraciones extraordinarias de Edgar Allan Poe y los relatos de Kafka, pasando por el impulso dado por el boom latinoamericano, hemos llegado a un punto en que el interés por el cuento no ha dejado de subir. En 1970 Julio Cortázar afirmaba que “casi todos los países americanos de lengua española le están dando al cuento una importancia excepcional que jamás había tenido en otros países latinos como Francia o España” (Cortázar, 1970). En aquel momento Cortázar ignoraba aún de qué manera Europa recogería su herencia y la de muchos escritores americanos. 

 

     Hoy en día, y no sólo en España, cada vez hay más jóvenes que se interesan por este género y lo practican, cada vez hay más talleres de escritura orientados al relato, más reuniones literarias cuyo centro de creación común es el mismo, más y más concursos de cuento. La novela no se ha visto afectada por esta abrupta fiebre de popularidad del cuento, de manera que ambos géneros narrativos conviven en el plano creativo. Es en otro plano, el de las ediciones y las ventas, donde al cuento todavía le queda mucho por conquistar; de momento, tal y como explica Félix J. Palma (Lanzas, 2002) el lector de relatos vendría a ser una “rara avis” perteneciente a una minoría suficientemente educada para disfrutar de ellos y que además no deja dinero a la industria editorial. 

martes, 28 de mayo de 2013

16 Consejos de Borges para escritores


16 Consejos de Borges para escritores



    


Según Jorge Luís Borges, en literatura es preciso evitar:



1- Las interpretaciones demasiado inconformistas de obras o de personajes famosos. Por ejemplo, describir la misoginia de Don Juan, etc.

2- Las parejas de personajes groseramente disímiles o contradictorios, como por ejemplo Don Quijote y Sancho Panza, Sherlock Holmes y Watson.

3- La costumbre de caracterizar a los personajes por sus manías, como hace, por ejemplo, Dickens.

4- En el desarrollo de la trama, el recurso a juegos extravagantes con el tiempo o con el espacio, como hacen Faulkner, Borges y Bioy Casares.

5- En las poesías, situaciones o personajes con los que pueda identificarse el lector.

6- Los personajes susceptibles de convertirse en mitos.

7- Las frases, las escenas intencionadamente ligadas a determinado lugar o a determinada época; o sea, el ambiente local.

8- La enumeración caótica.